La ofrenda de flores al Buda, conocida como Puppha Puja en la tradición budista, es uno de los rituales más comunes y profundos de nuestra tradición.
No se trata de un acto de adoración a una deidad, sino de un ejercicio de meditación y gratitud.
Significado espiritual:
Impermanencia (Anicca): Las flores frescas representan la belleza y la juventud. Su inevitable marchitamiento recuerda que todo en la vida es transitorio.
Gratitud: Es un acto de agradecimiento hacia las enseñanzas del Buda (Dharma).
Generosidad (Dana): Desprenderse de algo hermoso cultiva la actitud de dar sin esperar nada a cambio.
Pureza: Simboliza la aspiración de limpiar la mente de impurezas y alcanzar la iluminación.
JUL-AGO-SEP 2026

